En España ni se puede ni se debe hacer cine

Todo esto que cuenta Tinieblas González lo sabemos muchos (los que hemos mamado el cine en general, y el cine español, en particular, bien a fondo, es decir, en escuelas, películas, series, cortos, fiestas, amistades, blogs, etc) desde hace bastantes años. Algún día contaré cosas de la ECAM, hoy quiero que los que todavía no hayan visto este vídeo se pongan a verlo.

El sectarismo del cine español, las mafias que son las productoras, los chanchullos deleznables de los inversores (que en nada se parecen al noble oficio, imprescindible oficio, del productor de cine), el abandono total y absoluto al cine de autor, la connivencia de las distribuidoras con tanta mafia, la soledad de los creadores, la certeza de que en España hay bastante talento desaprovechado que a este paso va a quedar truncado para siempre, el pasotismo de los espectadores españoles de gustos cinéfilos totalmente americanizados, la burocracia salvaje en las instituciones de cultura y la locura de las subvenciones públicas… Todo eso, y muchas más cosas, llevan a una sola reflexión: si te gustaría ser director y hacer cortos y largometrajes, lárgate de este país cuanto antes, a menos que tengas una suerte increíble (y suerte significa tener padrinos poderosos y/o saber chuparla muy bien); vete a Londres, a Nueva York o a Berlín, aléjate de este país infecto, deformación grotesca de la cultura española, en la que los ignorantes escriben críticas, los mafiosos producen películas y los ingenuos las dirigen; búscate un futuro mejor. Porque aquí no lo vas a tener.

Ah, y lo del talante. Talante. En España sólo hay un genio que posea talante y talento, y es Rafa Nadal. Si Nadal sólo hubiera tenido talento, ni siquiera televisarían sus partidos por la tele, aunque ganara torneos. Aquí lo que importa es tener talante para tragar mucha mierda. Hay que ser políticamente correcto, hay que poner la otra mejilla ante los que controlan el cotarro. El que se rebela y dice lo que piensa, o vive como piensa, está pero que bien jodido.

En España ni se puede ni se debe hacer cine, no es una exageración. Es la puta verdad.