Puntuar las películas

En la labor del crítico cinematográfico, ya sea escribiendo para un gran diario o revista de tirada nacional, o bien para ti mismo, no hay nada más difícil, realmente, que puntuar las películas. Porque valorar una sola, de 1 a 10 (o de 0 a 10), es bastante sencillo, ya que se la valora respecto a sí misma, pero cuando te haces una lista de puntuaciones de películas y ves cuáles comparten puntuación o, peor aún, cuáles que en verdad son más valiosas tienen menos puntuación que otras por no se sabe qué criterio elegiste en su día, puede ser un verdadero follón. En realidad no deberían puntuarse, como no se puntúan los cuadros, como si esto fuera una sucesión de exámenes finales, pero resulta bastante divertido, sobre todo por la lucha que uno mantiene consigo mismo. Espero, algún día, dejar de disfrutar del cine (como he dejado de disfrutar de las novelas o de la música) en función a un canon estético, pero hasta entonces sigo con mi particular colección de puntuaciones.

En general observo que el personal, de cualquier medio o lugar, tiende a ser muy generoso con sus puntuaciones, o en ocasiones bastante rácano. Aún recuerdo un 8 que leí en alguna parte a la sexta parte de Harry Potter. Esas cosas me ponen la carne de gallina. Porque, aún respetando los gustos y opiniones de los demás, un 8 a la sexta película de Harry Potter es a todas luces una exageración. No me cabe duda de que la persona que se lo puso tiene otras muchas películas que le gustan en su memoria, y que le gustan bastante más que esa, y si recapacitara un poco se daría cuenta de que otras a las que pondría un 8 o un 9 tienen mucho más cine dentro. Si se valora a esa peliculita por lo que es respecto a lo que quiere ser, no pasaría de un 5, pero si se procura una globalidad respecto a lo que se considera “calidad” en cine narrativo, y se es verdaderamente exigente, no debería pasar del 4. Es decir, un suspenso. Pensemos en la película de Cuarón, la tercera, que para mí es un 8 rozando un 9 de manera incontestable. Si un 8 es un notable y un 9 es algo verdaderamente especial, excepcional, casi la perfección, por ahí va la película de Cuarón, ‘El prisionero de Azkabán’. No le pongo un 9 rotundo porque hay otros nueves que están todavía más bellamente escritos e interpretados, aunque no probablemente mejor dirigidos. Así que se queda en un 8. Y si una película de fantasía, con lo difícil que es hacerlas, consigue un 8, se puede imaginar el lector que para que una película tenga un 6 o un 7 tiene que llevar bastante cine dentro.

En cuanto a la racanería, generalmente viene de parte de gente que, o bien no conoce el cine, y es capaz por tanto de tirar por tierra el trabajo ajeno con una desidia recalcitrante, o bien de gente que desprecia sistemáticamente a un director y destroza cualquier cosa que haga. Aunque, desde luego, subproductos cutres y deleznables como ‘Pearl Harbor’ se merecen un 1 o incluso un 0. Pero otros como ‘Matrix’, que es una película que a mí me gusta poquito, creo que con un 5 están bien, porque hay trabajo y diseño detrás, y no se merece un suspenso (sus dos secuelas sí lo merecen). Pero, para que el lector se haga una idea de mis gustos, voy a poner una lista larga de películas y puntuaciones, yo creo que bastante meditadas, sobre películas famosas, considerando, por ejemplo, que un 8, o notable alto, es una puntuación que no puede superar una obra maestra narrativa, y que un 10 es la perfección total estética, no exenta de enormes fallos narrativos, o elementos muy cuestionables. No sé si me explico. Bueno, lean:

Un 10:

‘Nostalghia’, de Andrei Tarkovski

‘El nuevo mundo’, de Terrence Malick

‘El hombre tranquilo’, de John Ford

‘Apocalypse Now’, de Francis Ford Coppola

‘El padrino, parte III’, de Francis Ford Coppola

‘La delgada línea roja’, de Terrence Malick

‘La palabra’, de Carl Theodor Dreyer

‘Un condenado a muerte se ha escapado’, de Robert Bresson

‘Magnolia’, de Paul Thomas Anderson

‘Shoah’, de Claude Lanzmann

‘Tess’, de Roman Polanski

‘Chinatown’, de Roman Polanski

‘Dersu Uzala’, de Akira Kurosawa

‘El camino a casa’, de Zhang Yimou

‘Muerte entre las flores’, de los hermanos Coen

Un 9:

‘El pianista’, de Roman Polanski

‘El hombre que mató a Liberty Valance’, de John Ford

‘Cadena perpetua’, de Frank Darabont

‘Terminator’, de James Cameron

‘El padrino, parte II’, de Francis Ford Coppola

‘Bram Stoker’s Dracula’, de Francis Ford Coppola

‘Uno de los nuestros’, de Martin Scorsese

‘La edad de la inocencia’, de Martin Scorsese

‘Casino’, de Martin Scorsese

‘Hoy empieza todo’, de Bertrand Tavernier

‘Un profeta’, de Jacques Audiard

‘Viridiana’, de Luis Buñuel

‘Cyrano de Bergerac’, de Jean-Paul Rappenau

‘Centauros del desierto’, de John Ford

‘Sacrificio’, de Andrei Tarkovski

‘Los siete samuráis’, de Akira Kurosawa

‘Delitos y faltas’, de Woody Allen

‘Aliens’, de James Cameron

‘Taxi Driver’, de Martin Scorsese

‘Mystic River’, de Clint Eastwood

‘Sin perdón’, de Clint Eastwood

‘El silencio de los corderos’, de Jonathan Demme

‘Hijos de los hombres’, de Alfonso Cuarón

‘Y tu mamá también’, de Alfonso Cuarón

‘Terminator 2’, de James Cameron

‘Titanic’, de James Cameron

‘La sombra de una duda’, de Alfred Hitchcock

‘La casa de las dagas voladoras’, de Zhang Yimou

‘El sur’, de Víctor Erice

‘El espíritu de la colmena’, de Víctor Erice

‘Olvídate de mí’, de Michel Gondry

Un 8:

‘Avatar’, de James Cameron

‘Malas tierras’, de Terrence Malick

‘Million Dollar Baby’, de Clint Eastwood

‘La noche americana’, de François Truffaut

‘La ventana indiscreta’, de Alfred Hitchcock

‘Harry Potter y el prisioner de Azkabán’, de Alfonso Cuarón

‘El cazador’, de Michael Cimino

‘Tiburón’, de Steven Spielberg

‘El apartamento’, de Billy Wilder

‘Boogie Nights’, de Paul Thomas Anderson

‘La caja 507’, de Enrique Urbizu

‘No habrá paz para los malvados’, de Enrique Urbizu

Un 7:

‘Días del cielo’, de Terrence Malick

‘Salvar al soldado Ryan’, de Steven Spielberg

‘El escritor’, de Roman Polanski

‘Match Point’, de Woody Allen

‘La momia’, de Stephen Sommers

Y así consecutivamente. Es muy difícil valorar películas, y muchos se echarán las manos a la cabeza si afirmo que ‘La momia’ se merece un 7 y la de Malick y la de Spielberg, también. Pero en su juego, en su mundo, en lo que se propone, consigue más o menos lo mismo, que es de lo que se trata. Es decir, más allá de calidades técnicas o narrativas, la diferencia entre lo buscado y lo encontrado es parecida, y es ahí donde debe enfangarse el exigente crítico de cine.

Espero haber aclarado con esta entrada lo que para mí es puntuar películas