Bender Forever

¿Cómo no va a ser Bender Bending Rodríguez uno de los personajes televisivos más importantes de las últimas décadas, cuando en la actualidad los caracteres más complejos son los antihéroes y a todos nos chiflan? En plena época de Tony Soprano, Al Swearengen, Gregory House, Omar Little, Daniel Plainview y, mucho antes, el padre de todos, Ethan Edwards, queda meridianamente claro que lo que más nos chifla es un tipo despreciable que, en el fondo, no tiene miedo de mostrar lo despreciable que es y que, al final, se redime, y todo lo destructivo que puede ser posee su retorcida, inextricable, lógica.

Pero ninguno de ellos es como Bender Bending Rodríguez, y por eso es nuestro puto héroe. Además, él no tiene lógica ninguna, ni posible redención, ni gaitas. El resto de la panda nombrada es un angelito de la caridad en comparación con él.

Bender es cleptómano, egocéntrico, bebedor irrendento, fumador insaciable, violento, mal hablado, incluso cruel, embustero, deshonesto, vulgar, odia a los humanos, le gustan sobre todo las robopilinguis, la juerga y el desparrame, es vago, despreciativo, infantil y todo parece importarle una puta mierda. Y yo creo que esa esa la razón definitiva por la que nos reímos con él hasta llorar, y por la que es el personaje más memorable de esa serie deslumbrante que es ‘Futurama’ (a la que parece, como ya dije una vez, que se mudaron todos los guionistas de ‘Los Simpsons’, convertida hace años en una parodia de sí misma). Porque la gran mayoría de nosotros quisiéramos que todo nos importara una puta mierda, y ser muy duros y absolutamente libres, y esto es del todo imposible. Pero ver en pantalla a un tipo tan demencial y tan abyecto y, al mismo tiempo, divertirnos tanto con él, nos proporciona un placer malsano

Y ahora, un interludio: ¿por qué coño los dobladores españoles son tan geniales a la hora de prestar la voz en algunas series de animación, y en algunas pocas series y videojuegos, y tan incompetentes a la hora de doblar la mayoría de películas? No me lo explico. Tendrá que ver tanto con dobladores como con directores de casting y de doblaje. Pero hay creaciones de ficción que quedan destrozadas, con su sentido dramático literalmente alterado, cuando no destruido, por esa puta manía que tenemos en este país de hablar en cine como se habla en el teatro, y de declamar con una afectación que pareciera que aún estamos en el siglo XIX. Por suerte, el gran Abraham Aguilar le da voz a Bender en España y hace sonrojar a los que lo doblan en latinoamérica, que le quitan toda la puta gracia. Pero alguna vez debería hacerse un estudio sociológico de hasta qué punto las voces de doblaje cambian el sentido dramático y hasta la personalidad de un carácter determinado, y es que muchos espectadores no han visto determinadas cosas. Han visto una adulteración espantosa.

Bien, sigamos. Bender fue creado en Tijuana. Su madre fue un Brazo Mecánico, y su padre es desconocido, aunque al parecer fue asesinado por un abrelatas eléctrico… Su oficio era doblador. Pero no de películas, sino de vigas. Y cuando descubrió que se empleaban para cabinas de suicidio, decidió dejarlo. Su cuerpo tiene 4 años, pero su cabeza tiene 1.057 años, ya que se quedó enterrada en el pasado. Con posterioridad, y debido a otro viaje en el tiempo y a haberse escondido durante siglos, se descubrió que realmente su edad es muchísimo más alta. Lo que más sorprende es que él y Fry, dos tipos tan diferentes, sean tan buenos amigos, cuando no se soportan. Pero todo es bastante delirante en una serie, ‘Futurama’, que suelta hostias contra todo y contra todos, que pinta el mundo actual a través de su parábola como el peor de los mundos posibles, en el que lo único que cabe es reírse de lo patéticos que somos, pues la otra alternativa es cortarse las venas.

Dejo un vídeo con algunos de sus mejores momentos, hasta que decidan sacarlo de Youtube, y proclamo que una de las cosas que todavía me provocan placer, es observar las barrabasadas de este robot robón: