9 puntos por los que quemar todo

1. Una panda de arribistas, financieros, y banqueros, aliados con políticos, deciden pedir prestado mucho más dinero del que jamás podrán devolver para llevar a cabo lo que se conoce como “burbuja inmobiliaria”, y otros semejantes a ellos, de los grandes bancos de Europa, con Alemania a la cabeza, se lo prestan.

2. Cuando la burbuja estalla y queda claro que algunos, los poderosos, se lucran y otros, los menos listos, quedan expuestos, resulta que los que prestaron el dinero lo quieren devuelto con intereses enormes. De pronto, por arte de magia, esos listos, los poderosos, convierten esa deuda privada de compañías y de amiguetes, en deuda pública. Dicen que no hay dinero para sostener educación, sanidad y cosas por el estilo sin importancia, y recortan de ahí sin cortarse un pelo porque todo les importa una puta mierda.

3. Cuando los ciudadanos, trabajadores honestos que nunca pidieron un duro prestado para estupideces inmobiliarias, se manifiestan porque no están de acuerdo con la bola inmensa que les quieren hacer tragar, reciben hostias hasta en el cielo de la boca.

4. Millones de personas, me consta, sobre todo gente de más de cuarenta años, aunque también los hay de menos, ven en las noticias que a un chaval de quince años que se manifiesta en un instituto un policía armado con porra y provisto de casco le machaca sin piedad, dicen que la culpa es del chaval por provocar.

5. Esas mismas personas, en muchas ocasiones, son las que llevan a sus hijos al cole con el tupper en la mochila y pagan un extra para que puedan comerlo en el descanso de las clases, o las que no pueden pagar sus medicamentos porque ahora cuestan mucho más, pero no importa, porque se tragan todo lo que dice la televisión y los únicos que intentan hacer algo por ellos se merecen sangrar abundantemente por la cabeza, por lo visto.

Con lo cual se cumple eso que decían tantos escritores de ciencia ficción, que alertaban sobre el aborregamiento y manipulación de las masas, y esto desde hace muchos años, porque:

6. Estos tipos salen por televisión, te dicen las mentiras más increíbles, y va la masa y se las cree. O peor aún, no se las cree, pero no dice nada.

7. Les preocupa más que el gilipollas de Cristiano Ronaldo esté triste (es decir, hablan más sobre eso, aunque sea para declarar que les encantaría darle una patada en los huevos) que todo el dinero público que misteriosamente desaparece en las gestiones de los políticos.

8. Para rematar el asunto, esta panda de canallas nos dice cómo debemos vivir, cómo debemos follar, qué tipo de drogas podemos usar (sobre todo las que ellos promulgan y con las que se enriquecen directamente), qué es la familia aceptable y qué es la familia no aceptable.

9. Muchos de ellos están imputados por delitos de corrupción, o por delitos sexuales, pero acuden a santiguarse a la virgen o exigen que les devuelvan sus antiguos puestos y sueldos por afirmar que están envueltos en alguna clase de conspiración. ¡Y algunos lo consiguen!

Con todo esto junto, y mucho más, para mí es un misterio que no esté ardiendo ya la Moncloa, o que se hayan cargado a varios policías a porrazos, o que los profesores no dimitan en masa y adviertan que a partir de ahora va a educar a la gente la madre que les parió, que está muy guapa.

Es un enigma lo cobardes que somos. Todos. España se desintegra. Ya no hay España, como no hay países. Sólo hay grandes corporaciones, defendidas por siervos armados con casco y armas de fuego o con porras. Aunque les venzamos, aunque les destruyamos, ya está todo perdido. Pero, qué coño… debe ser un placer inmenso mandar al infierno a todos esos hijos de puta a los que no les importa hundir en la miseria a su pueblo. Demostrarles que son tan mortales como nosotros.