Coñazo de tráilers

merry-christmas-pin-up
El “entrañable” espíritu navideño siempre trae algo más consigo cada año. Es algo así como el añadido habitual: decenas de tráilers de películas nuevecitas, la mayoría norteamericanas, que intentan aprovechar el tirón comercial de las fiestas y la apertura del ciclo de premios que hasta febrero nos van a zurrar de lo lindo de la mano de frases tan ocurrentes como “la antesala de los Oscar” y engendros parecidos. También avances de grandes estrenos veraniegos con los que la industria más poderosa del mundo pretende seguir controlando todos los mercados. Y a fe que lo consigue.
Después de varios meses de sequía, ahora en Enero desembarcan nada menos que Anderson, Bigelow, Tarantino y Haneke con pocas semanas de diferencia. Iremos a verlas, claro. Además de estos títulos, creo yo obligatorios para todo cinéfilo que se precie de serlo, los de Hollywood disparan toda su batería de tópicos con nuevas películas de sci-fi y de cine negro que, joder, suenan a ya visto mil millones de veces. Yo, sinceramente, no sé por qué todavía se hacen películas como éstas:
Mucho tiro y todo muy lujoso en este inminente Gangster Squad. Y sí, está Ryan Gosling. Pero lo de liarse a tiros con metralletas en época de la Ley Seca lo hemos visto ya millones de veces. Lo de reunir a un grupo de individuos muy duros para luchar contra el crimen es más viejo que los caminos. Como lo de explosiones detrás de los machos con sombrero. Como la de la “femme fatale” de Emma Stone. Parece un cruce de Dick Tracy con Los intocables. Aburrimiento total.
Pero el asunto se vuelve ya terrible cuando vemos las nuevas propuestas de Sci-fi (o de ficción científica o ciencia ficción, o como cojones se quiera decir que me da lo mismo, mientras quede claro que nada tiene que ver con la fantasía). Tom Cruise trae para el mes que viene la adaptación homónima de la primera novela de Jack Reacher, que casi parece un Missión: Impossible 5 (por cierto, brillantísima la 4), y no contento con eso, propone una nueva aventura de Sci-fi, Oblivion, que dudo vaya a deslumbrarnos (ojalá me equivoque):
Cruise quiere ser un superhéroe, eso está cada vez más claro. El problema, por supuesto, es que además de naves muy bonitas y de suntuosos diseños de producción, va a tener que hacer algo más. A mí (no sé al ocasional lector de esta página) no me dice nada. Algo parecido ocurre con la nueva de Shyamalan, After Earth, un director que parece ya agotado antes de empezar:
Y con la anticipada nueva película del muy sobrevalorado Guillermo del Toro, Pacific Rim:
No me parecen películas de Sci-fi, a juzgar por los tráilers, que vayan a aportar absolutamente nada a un género tan complejo y tan importante, tan necesario. Más bien, y espero que algunos estén de acuerdos conmigo, parecen divertimentos con mucho CGI y poca imaginación visual, destinados a fan-boys o a frikis sin una exigencia mínima por lo que les están vendiendo. Yo no. Yo soy muy exigente. Ojalá me equivoque con alguna de ellas (si es que llego a verlas, que lo dudo), pero en comparación el tráiler de la nueva aventura de Superman, Man of Steel (que aquí en España, me apuesto un ojo de la cara, el izquierdo a ser posible…, se titulará: Supermán: el hombre de acero) se me antoja esperanzador:
Y no, no es porque el primer bloque de imágenes parezca inspirado en alguna ensoñación idílica de Terrence Malick. Quizá después del desastre del anterior Superman, se lo hayan tomado en serio. Aunque, con sinceridad, la que más me apetece ver de todas estas superproducciones tan lujosas es World War Z, la esperada adaptación de la novela de Max Brooks (en efecto, el autor de Zombi: Manual de Supervivencia), por mucho que la haya co-escrito el capullo de Damon Lindelof. Un poco de espectáculo visceral, y caña y zombis por todos lados. Ya era puta hora: