Una semblanza de Guillermo Zapata

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Una real. No como la que escribió Nacho Vigalondo en Eldiario.es. Digo real porque lo que escribió Vigalondo no era en verdad una semblanza o una defensa, era una justificación y una absurda petición de compasión. Seguro que son muy colegas, eso resta credibilidad a una semblanza. Como ambos se dedican a escribir estupideces en las redes sociales, deben defenderse mutuamente, por supuesto. En mi caso no voy a hacer una defensa ni un ataque. Como me importa una mierda lo que piensen de lo que digo o escribo, porque no represento a nadie, ni creo que nadie me represente a mí, me puedo dar el lujo de decir las cosas como son. Y como no soy amigo de Guillermo Zapata, y tampoco puedo sentir que sea un enemigo ni siquiera ideológico, creo que estoy más autorizado aún para hablar de él, que le conocí hace varios años

Todo este asunto de los tweets de Zapata es una soberana gilipollez. Y al mismo tiempo no lo es. Es mucho más interesante que un montón de políticos casposos (y otros recién llegados que le defienden…), que un montón de periodistas, judíos, padres de niñas desaparecidas, víctimas de terrorismo, etc, cabreados por unos cuantos chistes patéticos. No tiene nada que ver, todo este tema, con la libertad de expresión o la cultura. No tiene nada que ver con los límites del humor, bajo mi punto de vista. Es mucho más profundo que todo eso. En mi opinión ha reflejado de manera magnífica el estado de las cosas en la política de este país, y la hipocresía absoluta de gran parte de la sociedad española, y de toda la clase política…incluyendo a Ahora Madrid, lamentablemente.

Conocí a Guillermo en el instituto. Yo era el típico solitario (y lo sigo siendo), y él era el típico líder, o al menos líder de cierto grupito de la clase. Recuerdo que escribí una obra de teatro para fin de curso y él la protagonizó. Lo hizo muy bien, si no recuerdo mal. Recuerdo a su panda de colegas dorándole la píldora antes, durante y después de la representación. Zapata pertenece a esa clase de chavales con cierto carisma, muchísima labia, sin complejos de ninguna clase. Bien por él. No tenía mucha cultura, pero sí interés y curiosidad. Era de ese tipo de friqui que después he conocido muchas veces: poco (o nada ) atractivo, que cree que sus chistes son muy graciosos, y que puede enmascarar con morro su absoluta falta de ingenio. He conocido gente así a puñados. Hasta en el trabajo tengo a uno o dos parecidos. En un país como este, supongo que proliferan porque llegan más lejos, en ocasiones, que los más capacitados. Ironías de España.

Cuando voté a Ahora Madrid, no tenía ni la más remota idea de que él estaba en la lista de ese partido. Si lo hubiera sabido hoy, les votaría igual, pero no estaría de acuerdo en que un hombre como Zapata ocupara un puesto tan importante como el de edil de cultura y deportes (por cierto que volví a verle varias veces en reuniones del 15.M, él en su línea hizo como que no me conocía, tampoco me importó demasiado). Zapata ha escrito algunas cosas (un libro de cuentos creo que encontré alguna vez, ha sido guionista de Hospital central, tiene un blog…) y hasta ha dirigido algunos cortos que han sido muy vistos en internet. No me parece suficiente para desempeñar ese cargo. En cuanto al tema de deportes… pues basta ver su físico para constatar el hecho de que nunca ha sentido el mínimo interés por ninguno. Creo recordar que en el instituto era un cero a la izquierda en cualquiera de ellos. Igual me falla la memoria. Debo ser muy estúpido o muy exigente, pero creo que alguien que se presente a esa cartera debe tener un amplio recorrido en la cultura y en los deportes. Igual estoy diciendo disparates.

Pero yo creo que no.

El caso es que me enteré de que era mi edil de Cultura y Deportes a raíz de todo el lío ese de los tweets. Antes de enterarme de qué coño estaba pasando ya pensé que, por favor, no podía ser cierto. Luego leí los putos tweets del carajo, vi las entrevistas, los debates… Una inmensa estupidez que al final provocó su salida de la cartera de Cultura y Deportes. No me dio ninguna pena. No me parece un tipo capacitado para llevar a cabo ese trabajo. Dirá el lector: ¿lo harías tú mejor? Yo lo haría de pena, por eso no me presento. No soy experto en arte y cultura, no he tenido ningún cargo importante en deportes. Y como tampoco tengo morro y labia, no me da por presentarme con ningún partido. Zapata sí, por eso está ahí. En su entrevista de El Intermedio volví a encontrar al mismo chico de hace tantos años: hablar mucho para no decir absolutamente nada.

Hay un problema de base: o eres humorista (pésimo, en este caso) o eres político (hipócrita, en este caso). Las dos cosas es imposible. Por eso no tiene nada que ver con la libertad de expresión. Un aspirante o político no puede escribir gilipolleces sobre los judíos. No es el mismo caso de Vigalondo, que es cineasta. Seamos honestos: ¿qué haríamos con un edil del PP que hubiera escrito estas barbaridades, por mucho que fueran chistes de hace años? ¡Nos habríamos abalanzado sobre él y habríamos exigido su dimisión! La izquierda siempre ha sido muy comprensiva y muy tendente a auto-justificarse. En el 15-M, lo mismo: autocrítica cero. Pero la cosa es mucho peor. No sé si la gente ha leído más cosas de su cuenta de Twitter, pero no todo estaba “entrecomillado”. Había más barbaridades dignas de un chico de trece años que se cree muy ingenioso. Por eso borraron su cuenta en Twitter. Además, si tan importante era el contexto en este caso…¿por qué cierran la cuenta, que probaría que verdaderamente existía ese contexto?

Claro que todo ha sido una maniobra de Aguirre para desacreditar a Carmena. Claro que van a mirar con lupa cada mínima cosa que puedan sacar de ellos. Esto es la política, muchachos, por desgracia. Quizá con este caso los de Podemos y todos los partidos nuevos se pongan las pilas y no cometan errores tan clamorosos, admitiendo en sus filas a gente no solamente poco capacitada, sino además directamente bocazas, que dimite de su cartera pero sigue siendo concejal, según sus propias palabras porque el jaleo tenía que ver con la cultura. Patética explicación. Si eres un concejal que borra el contexto que dices que te defiende, aunque escribiste más tweets vergonzosos que carecían de ese contexto, dimites de concejal, porque no vales ni para cultura, ni para absolutamente nada. No se dimite un poquito…pero no. O quizá Carmena no tiene la capacidad real de exigirle que entregue su acta. Puede que ese sea el problema.

Aunque el problema lo tenemos los madrileños. Como haya más individuos como este en el ayuntamiento, y tengan tanto talento para el humor como para la política, estamos bien jodidos.